• ¿Qué pasa con el canal de ATE-CTA en Neuquén?

    Data:2011.03.10 | CategoríaNeuquén, Prensa UTPBA | Etiquetas:

    La CTA neuquina, cuyo corazón es ATE (en ATEN no hay buenas relaciones con la central) anunció el año pasado la creación de su propio canal de televisión abierta. Con bombos y platillos presentaron su creación que pondría a los candidatos del UNE (partido de la conducción de la CTA local) en lo más alto de las expectativas electorales, que son las únicas que alienta la CTA en la actualidad, más allá de algún paro en consonancia con el sector de Micheli. Se utilizaron millones de pesos destinados a poner en pie este emprendimiento, que ha sido objeto de debate durante la última semana, a partir de la desvinculación de su director artístico Walter Minaglia, quien se reivindica del riñón de Yanquelevich (TELEFE) y fue contactado por Julio Fuentes en Bs. As., según sus dichos, para incorporarse a Televisión Central. Minaglia no sufrió una larga desocupación, ya que fue inmediatamente contactado por RTN, que está lanzando casualmente su canal abierto, es decir con el partido provincial. Lo que deja al descubierto que su denuncia nunca apuntaba a la defensa de las fuentes laborales, pero sí desnudó las condiciones de contratación que implementan De este hecho, la CTA busca deducir que todo fue un invento de Minaglia y que “no hubo ningún despido”. Lo cierto es que la información dada por distintos medios es en parte cierta, hay por lo menos 30 trabajadores que han venido trabajando en negro y sin convenio, a los cuales se les firmaron contratos que finalizan en abril. Luego de la denuncia pública las autoridades del canal “sindical” no han hecho ninguna declaración negando los despidos ni desmintiendo los dichos de su otrora director artístico, lo que sí es seguro es que las autoridades del canal de la CTA han retrocedido en la idea de dejar a esos trabajadores en la calle y proponen mantener a todos trabajando, hasta ver qué reajuste hacen porque no les cierran los números del emprendimiento.

    No es la primera vez que ATE-CTA-UNE se ve envuelta en este tipo de hechos. Durante el verano, los trabajadores tercerizados de limpieza del Hospital de Centenario dieron una lucha por sus puestos de trabajo, con el apoyo de la junta interna del hospital, contra la dirección del mismo y contra la “Cooperativa de Trabajo y Esfuerzo Unido Valentina Sur Limitada” que es administrada por gente del UNE y la conducción de la CTA, la cual iba a adquirir la licitación del servicio, dejando a los trabajadores en la calle, de lo que finalmente desistió ante la resistencia de los trabajadores. En flagrante contradicción con su discurso de denuncia del “modelo sindical” empresario de la burocracia tradicional, los dirigentes de la CTA no sólo han aceptado las condiciones de precarización y tercerización, sino que buscan intervenir en el negocio de la tercerización como contratistas del estado por un lado (como en el caso del hospital de Centenario) mientras, por el otro hacen uso de las formas de contratación propias de las reformas laborales del menemismo en su propio canal de televisión. Todo esto, en vez de luchar por el pase a planta de los contratados, precarios y tercerizados.

    Muchas veces los dirigentes de la CTA señalaron que era difícil defender a los compañeros contratados o reclamar el pase a planta de los tercerizados. Muchas veces dijeron que “no había condiciones” para defender la unidad de clase hasta tal “extremo” y que había que limitarse a defender a los trabajadores bajo convenio y afiliados, quedando para los precarios o desocupados la afiliación individual y el reclamo de un subsidio universal. Su política derrotista de la unidad de los trabajadores ha mutado en una integración casi absoluta en los mecanismos de precarización y tercerización, contra los que se vienen levantando en todo el país nuevas generaciones de trabajadores.

    Este hecho debe ser conocido por los trabajadores y trabajadoras de todo el país. La incursión de ATE-CTA en la política patronal, vía el UNE, cuyos principales candidatos son arribistas provenientes de las clases medias e incluso de las pequeñas y medianas empresas, ha empezado a mostrar su carácter más conservador en un terreno en el que la CTA empieza a copiar al sindicalismo empresario de la CGT: su rol como empleadora de trabajadores precarios, en negro y tercerizados.