• Frenemos los ataques al activismo de ATE

    Data:2011.03.31 | CategoríaCapital, Comunicados, Estatales | Etiquetas:

    Arribamos a una nueva medida testimonial de ATE. No se llega con ningún plan de lucha, ninguna orientación seria, sin promover asambleas en los sectores y ni siquiera un plenario de delegados. Es toda una muestra que ni siquiera se conozca el destino de la marcha. El paro puede tener consignas muy progresivas; nadie puede oponerse a un aumento del 40% con un piso de 5 mil pesos, acordes al verdadero aumento del costo de vida real y no el del INDEK, nadie niega que las guarderías en los lugares de trabajo es una demanda  primordial o que el 82% móvil para los compañeros que se jubilan es una de las tareas a conquistar. Porque estamos a favor de estas necesidades incumplidas, así como de que se termine el trabajo precario y los despidos, creemos que este es un nuevo paro desperdiciado por la falta de perspectiva de la orientación a la que quiere llevar la directiva de ATE. Ayer a la noche, Moyano junto a Tomada y Boudou cerraron un 24 % para camioneros, como una señal de cual será el techo de aumento que deberemos romper.

    Con el ya, a esta altura famoso despido del delegado de contaduría Pablo, desde el año pasado Mauricio Macri adelantó una  jugada en la que, en lo que va de este 2011, encuentra al PRO y al Frente Para la Victoria con más puntos de coincidencia de los que se creen. Nos referimos al punto común de ambas administraciones: los despidos de activistas, muchos de ellos reconocidos militantes de ATE, de sectores que vienen enfrentando sendas políticas de desmantelamiento de las estructuras y denunciando la precarización laboral en los organismos del Estado. Los trabajadores del INDEC venimos haciendo de todo, y responsabilizamos al ministro de Economía y candidato del FPV, Amado Boudou, porque su Ministerio tiene potestad sobre el instituto intervenido.

    La situación del INDEC, después de cuatro años de enfrentar la manipulación de los índices de la intervención del organismo con su patota de Moreno y UPCN, el gobierno y su incondicional directora Ana María Edwin, están elevando la apuesta con el despido de Facundo Lahitte, un compañero de contrato resolución 48 echado por no ser parte de dibujar en el  censo. A esta situación, se agregan sumarios truchos de hace más de tres años e, inclusive, pedidos de desafuero de algunos delegados, que en un caso llegan a la recomendación de la no renovación del contrato.

    También es conocida la lucha de los trabajadores del Teatro Colón. Más allá de la notoriedad que tomó la semana pasada por el apoyo brindado por el tenor Plácido Domingo, ellos vienen enfrentando hace tiempo el intento de desguace que quiere ejecutar el fascista de Macri y su nefasto director, García Caffi. En estos años han enfrentado sumarios y suspensiones y el no cobro de salarios. Ahora, hay una amenaza de despido de los delegados -previo intento de desafuero- y de otros compañeros. De consumarse semejante ataque, estaríamos hablando de un salto en calidad, mayor a todos los que estamos soportando.

    Claro que tampoco nos olvidemos de otros casos de menor connotación política, pero que no por eso significa que sean menos importantes, como ser los despidos de compañeros contratados y afiliados a ATE en el Enargas, en el INADI o en el Ministerio de Educación de Ciudad. Asimismo, destacamos la lucha de los compañeros del Ministerio de Trabajo, ellos vienen denunciando el doble discurso del candidato Carlos Tomada, porque el 70% de los trabajadores del ministerio están regidos por contratos precarios. Todo un síntoma de que ni en su propia “casa” está dispuesto en cumplir con el verso de campaña de “trabajo decente”.

    En ese sentido, queremos profundizar un debate que ya se viene dando en los plenarios. Mientras desde abajo se empuja, desde arriba no se quiere largar ningún plan de lucha serio que ponga al sindicato y a la Central en la calle contra las persecuciones y por el fin de la precarización laboral. La realidad es que ATE está en una crisis luego de la división de la CTA (ver recuadro), donde hay un sector más pro-gobierno y otro más pro-centroizquierda. Sin embargo, ambos comparten el inmovilismo y la interna sin fin que frena la lucha que necesitamos. Por lo tanto, la duda a resolver sería si se puede dar respuesta o no a los ataques que se están produciendo contra activistas y delegados, en definitiva, una escalada contra nuestro sindicato, que se puede profundizar si no se actúa a la altura de las circunstancias. En algunos casos ¡se ha llegado al extremo de tener que hacer elecciones en la calle!, como en el caso del RENAPER, y a que el sindicato ni siquiera tiene acceso a reuniones con funcionarios importantes.

    Por eso creemos que hace falta mostrar mayor predisposición a coordinar las distintas estructuras en las que se están enfrentando los despidos y persecuciones, como también la exigencia del pase a planta permanente y aumento de salario. Hay que ponerse firmes desde las juntas internas y los trabajadores tienen que hacer lo mismo en las asambleas de cada sector, porque si no hay participación de la base, difícilmente se pueda promover una pelea en serio. Estamos convencidos que si la directiva del gremio no muestra capacidad de respuesta a estos ataques, entonces mucho menos habrá posibilidad de convencer a los compañeros para que se sumen y pongan el cuerpo en otras luchas, como las de nuestro salario y por las demás demandas importantes.

    En este contexto, volvemos a decir que el próximo plenario tiene que hacerse abierto para que pueda participar todo el activismo de ATE, para que todos los afiliados podamos decidir cómo continuar nuevas y contundentes medidas de fuerza. Por eso proponemos un plenario en las puertas del Ministerio de Trabajo, que se convierta en una gran demostración de fuerzas en la calle para enfrentar la clara práctica anti-sindical del Gobierno Nacional. En el mismo sentido, debemos llevar a cabo una gran campaña en defensa de los delegados y activistas de ATE, que están siendo atacados tanto por el gobierno de Mauricio Macri como el de Cristina Fernández.

    Invitamos a todos los trabajadores que quieran cambiar esta falta de dinámica y este inmovilismo a sumarse a organizar, coordinar y activar juntos por esta perspectiva.

    Una corriente que exprese lo más avanzado del movimiento obrero

    Ya describimos y es sabida la crisis actual de la CTA que se arrastra desde la ruptura en las últimas y fraudulentas elecciones. El ala Yasky, abiertamente parte del gobierno, no puede brindar ningún tipo de autonomía a los trabajadores respecto a sus patrones. En tanto que la CTA Michelli pretende resolver su crisis de una manera “amplia”, que no es otra cosa que, ni más ni menos, que juntarse en su último Congreso, con radicales como Alfonsín (hijo) u otra “gran progre” de la política burguesa como Ocaña, la amiga de Carrió. Cualquier similitud con la Alianza… no es pura coincidencia.

    Quienes somos parte de la Agrupación Marrón Clasista, queremos enfrentar ambas perspectivas, que atan a los trabajadores detrás de proyectos de los partidos patronales o como furgón de cola de los mismos. Por eso nos referenciamos en procesos de lucha y organización clasista, como el que expresan los heroicos compañeros de Zanon, que hace más de una década son el ejemplo más avanzado del movimiento obrero argentino; junto a los compañeros de Kraft que evitaron el plan de la patronal y la embajada yanqui, la represión del gobierno, ganaron la comisión interna y hoy encabezan un proceso de organización contra Daer; los trabajadores del FFCC Roca, que enfrentan a Pedraza y lograron la efectivización de más de 1500 tercerizados; de los compañeros del subte que vienen siendo la resistencia a “la yaskización”, contra la nueva directiva del sindicato, quienes realizaron una excelente elección y hoy son una importante oposición. Estos son sólo algunos importantes ejemplos de los sectores más avanzados del movimiento obrero, que acaban de lanzar el periódico obrero “Nuestra Lucha”, no sólo por lo que representan sus experiencias, sino con la perspectiva de construir una corriente político sindical independiente, de la patronal, de los gobiernos y de la burocracia sindical.