• Nuestra Lucha aterriza en Aeroparque

    Data:2011.05.12 | CategoríaAeronáuticos, Capital | Etiquetas:

    por aeronáuticos del PTS


    Soy parte de El Despegue, la agrupación aeronáutica que impulsamos desde el PTS. En la agrupación hay compañeros tercerizados con los que venía charlando el proyecto político de Nuestra Lucha. Les explico que al tratarse de un periódico obrero es importante también su autofinanciamiento. Los compañeros se entusiasman con la idea.

    El jueves pasado sale el Número 2 de Nuestra Lucha. Voy a retirarlo, pero primero necesito saber cuántos ejemplares están dispuestos a llevarse los compañeros que dijeron que lo iban a pasar. Empiezo a mandarles mensajes de texto para preguntarles. La respuesta sin duda fue muy buena, quizás mejor de lo que cualquiera de nosotros hubiera imaginado.

    Inmediatamente uno me responde que quiere una decena, al rato otro me pide otros tantos y así siguen entrando los mensajes. Todos estaban comprometidos en llevar adelante lo que habíamos acordado. Una pequeña prueba de fuego que comenzaba a concretarse.

    Algunos de estos compañeros pertenecen a una empresa tercerizada del aeroparque. Nos conocimos en el conflicto de los despedidos del año pasado. Ellos participaron en los encuentros del sindicalismo de base y se vienen reuniendo en la agrupación.

    Pero la sorpresa va en aumento. Otro compañero, con quien tenemos una relación más reciente, me escribía con toda naturalidad: “guárdame 10 para mi sector”. Este compañero pertenece a otra tercerizada donde las condiciones de trabajo son precarias y los salarios miserables. ¡Esto es lo que tiene para ofrecer a muchos trabajadores aeronáuticos la gestión gubernamental de Aerolíneas Argentinas!

    A la madrugada del viernes me encuentro con los que salen del turno noche. Planificamos cómo pasar los periódicos y discutimos algunos aspectos de la campaña que nos planteamos en el aeropuerto.

    No eran aún las 10 de la mañana cuando los periódicos que había retirado la noche anterior ya se estaban acabando. Me había quedado “corto”, porque todavía me faltaba hablar con más compañeros. Con uno de ellos había viajado a Neuquén. Lo llamo y le digo que dos compañeros de su turno ya se habían llevado periódicos. Me responde: “No importa. Igualmente dame los que te pedí. Cualquier cosa si se me acaban, después me llevo más”. El primer día de trabajo con Nuestra Lucha ya habíamos pasado casi 50 periódicos.

    Creo que esta primera experiencia tiene un valor adicional porque fueron los compañeros quienes tomaron en sus manos la iniciativa de militarlo. Ellos asumieron la tarea de llevar las ideas clasistas a sus lugares de trabajo. Es un pequeño triunfo producto de las discusiones que venimos haciendo pacientemente sobre la necesidad de que los trabajadores debemos hacer política de clase; del viaje a Zanón que hicimos con algunos de ellos para que conozcan la gestión obrera y del intercambio fraternal que hubo con los ceramistas; del trabajo cotidiano que realizamos los aeronáuticos del PTS. Esta experiencia me lleva a sacar una conclusión: Nuestra Lucha tiene una potencialidad enorme, allí donde existen trabajadores que son explotados, donde las traiciones de la burocracia son moneda corriente, donde el doble discurso del gobierno se desnuda en la vida cotidiana.

    Nuestra Lucha es una herramienta ideal para que los compañeros se vuelvan protagonistas en la construcción de esta corriente político-sindical que se propone combatir a la burocracia, a los patrones y a sus políticos. Esta experiencia es también un llamado para que todos militemos ofensivamente el periódico obrero.